English Espa�ol Fran�ais Italiano Portugu�s Polski
Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl
Inicio
Quiénes Somos
Historia
Espiritualidad
Misión
Actualidad
Donde Estamos
Solidaridad
Orar con nosotras
FAMVIN - La Familia Mundial De Vincentian Vaticano: La Santa Sede


Su Provincia
Contraseña


Descargo de responsabilidad

Web Development
by Maznet
Actualidad

09 enero 2008, Sor Giuseppina NICOLI Hija de la Caridad será Beatificada el 3 de Febrero de 2008

Sor Giuseppina Nicoli desembarcó en Cagliari el 1 de Enero de 1885; tenía apenas 21 años. En poco tiempo decidió dejar a su familia para entrar en la Compañía de las Hijas de la Caridad: Cristo la había seducido de un modo fascinante.
Nació el 18 de noviembre de 1863 en Casatisma, cerca de Pavía; su padre era juez y su madre hija de abogado. Giuseppina era la quinta de diez hermanos, muy querida por todos: su dulzura era un don natural. Obtuvo el título de Maestra, con el secreto deseo de consagrarse a la educación de los niños pobres hacia los que sentía un atractivo especial.
Sor Nicoli se integró con entusiasmo en su nueva misión en Cagliari, Cerdeña. Fue enviada para dar clase a las jóvenes del Instituto de la Providencia, pero su actividad no se limitó sólo a la enseñanza. A pesar de su salud frágil, no escatimó esfuerzos y a los treinta años, fue atacada por una tuberculosis pulmonar que arrastró hasta su muerte.

En 1899, fue nombrada Superiora del Orfanato de Sassari. Allí, su vitalidad femenina, madurada por la experiencia alcanzó su plenitud. Dio un nuevo impulso a la Asociación de las Hijas de María; reunió a las Damas de la Caridad y las orientó en el servicio de los pobres; animó los cursos de catecismo, reuniendo cada domingo un gran número de chicos y chicas y sobre todo puso de nuevo en marcha la Escuela de Religión para las jóvenes universitarias con el fin de que las futuras maestras tuvieran una buena formación religiosa.

En 1910, Sor Giuseppina nombrada Ecónoma Provincial dejó Sassari para ir a Turín; diez y ocho meses más tarde, fue elegida como Directora del Seminario de las Hijas de la Caridad.
El 7 de agosto de 1914, la Providencia llevó a Sor Giuseppina a Cerdeña y la condujo, a la “Escuela Infantil de la Marina” de Cagliari. Este barrio, centro de un gran desarrollo urbano, estaba también poblado por numerosas familias pobres. Estas vivían miserablemente, en casas insalubres y como carecían de trabajo, sobrevivían a base de actividades poco honradas.

Como los niños eran pobres, no tenían acceso a los estudios y la falta de educación favorecía en ellos comportamientos asociales. La declaración de la primera guerra mundial, complicó aun más la situación

Con la pobreza y la indigencia materiales, Sor Giuseppina descubrió también las heridas aun más ocultas de la pobreza moral y espiritual: comprendió la necesidad de formación de los Jóvenes a los que reunió gracias a la Escuela de Religión y a las clases del “Instituto de la Marina”. Se ocupó también de los jóvenes de la ciudad, muchos de ellos trabajaban en las manufacturas de tabaco y organizó para ellos Retiros espirituales. Se preocupó también de las jóvenes empleadas de hogar que llegaban del campo a la ciudad para servir a las familias acomodadas. Sor Giuseppina las reunía para que tuvieran momentos de expansión y descanso y además les enseñaba a leer y a escribir.

Pero por encima de todo, el renombre de Sor Nicoli está unido a “los muchachos del cesto” muy conocidos en la ciudad por su particular instrumento de trabajo, “su cesto”. Estos muchachos fueron para ella su mayor preocupación. Muchos de estos adolescentes descalzos, mal vestidos y mal alimentados se apiñaban cerca del mercado de la ciudad, próximo a la Institución de la Marina.

Ganaban su vida llevando a la estación o al puerto, el equipaje de los que se paraban en la ciudad, o transportando las compras que las señoras hacían en el mercado. A menudo llamaban a la puerta de la Escuela para pedir con qué saciar su hambre. Con las Hermanas de su comunidad, Sor Giuseppina se acercó a estos jóvenes con la delicadeza de una buena madre: los conquistó, puesto que ellos tenían una necesidad profunda e inexpresable de atención y de afecto. Por su confianza y su amistad les ayudó a encontrar al Señor; les cambió el nombre por el de “los muchachos de María”, poniéndoles así bajo la protección de la Virgen. Les dio clase, los preparó para ejercer una profesión, les habló de Dios y les hizo conscientes de su propia dignidad.

El último año de su vida, en 1924, Sor Nicoli y la comunidad de la Marina fueron públicamente calumniadas. Sor Giuseppina lo aceptó en silencio, hasta que el Presidente de la Administración reconoció su error. En su lecho de muerte, Sor Nicoli le concedió su perdón con una amplia sonrisa. Murió el 31 de diciembre de 1924

Sor Giuseppina Nicoli será beatificada el 3 de febrero de 2008 en Cagliari, ciudad que vio resplandecer su caridad. Numerosas son las gracias debidas a su intercesión. El milagro reconocido para su beatificación ha sido la curación súbita de un joven militar de Milán, afectado de un tumor de huesos con tumefacción lumbar.

La Caridad fue la regla de toda su vida: por el camino de una humildad profunda, vivió diariamente esta afirmación de nuestro Fundador: « Servís a Jesucristo en la persona de los pobres:
Hijas mías, ¡cuánta verdad es esto! » San Vicente de Paúl