Caminemos en Esperanza

Compartimos un sueño, un deseo arraigado en lo más profundo de nuestro ser. Todos somos hijos de un mismo Padre, hijos en el Hijo y entre nosotros, hermanos. Cuando la situación mundial parece desdecirlo, necesitamos creer lo primero y construir lo segundo: una fraternidad real no ilusa, sino enraizada en lo concreto, y edificada en ese continuo intento de transformar las sombras de este mundo en caminos de luz.
Para ello nos pone el Papa Francisco en las manos y en el corazón su última encíclica Fratelli Tutti, un perfecto cayado en este camino de hacer real el sueño que nos habita:
“Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos de esta misma tierra que nos cobija a todos, cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos.” (Fratelli Tutti 8)
Adentrémonos en ella, dejémonos empapar por la vida que hay dentro; el Padre nos abraza, el Hijo nos dice cómo y el Espíritu nos impulsa, caminemos.

Artículos similares

Oriente Medio

La ternura de Dios

Los seis países de la provincia del Oriente Medio tienen sus raíces en la Biblia: «Ciro, rey de Persia [el

Leer más…