San Vicente y el Misterio de la Vocación

Para el que sabe que es llamado por Dios, más que hacer o predicar lo importante es ser misionero (nunca un empleado), asumiendo las exigencias de su vocación bautismal y viviendo en consecuencia con la gracia que le ha sido dada como una continuación de la obra salvadora de Jesucristo. El compromiso misionero será entonces la manifestación más hermosa de la madurez vocacional y la fecundidad espiritual. (P. Vinicius Augusto Ribeiro, CM)

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